10 poemas cortos de Rosario Castellanos sobre el amor, la soledad y la despedida

Publicado originalmente el 31 de enero de 2022. Actualizado el 24 de julio de 2026 con revisión editorial, nuevas fuentes y contexto histórico.
Rosario Castellanos es una de las autoras mexicanas más importantes del siglo XX. Fue poeta, narradora, ensayista, dramaturga, profesora, periodista y diplomática. Su obra abordó el amor, la soledad, la identidad, la situación de las mujeres, el racismo y las relaciones entre los pueblos indígenas y la sociedad mexicana.
Nació el 25 de mayo de 1925 en la Ciudad de México y pasó gran parte de su infancia y adolescencia en Comitán, Chiapas. Estudió Filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México y obtuvo el grado de maestra en 1950 con la tesis Sobre cultura femenina, según la biografía preparada por el Centro de Investigaciones y Estudios de Género de la UNAM.
Además de publicar poesía, novelas, cuentos, ensayos y obras de teatro, Castellanos trabajó como promotora cultural y profesora. Entre 1971 y 1974 fue embajadora de México en Israel, donde murió el 7 de agosto de 1974. Su producción poética fue reunida en 1972 en el volumen Poesía no eres tú, como señala el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.
Los siguientes poemas cortos permiten acercarse a varios temas constantes en su escritura: la ruptura amorosa, la dificultad de conocer a otra persona, la memoria, la ausencia, la necesidad de compañía y la sensación de no pertenecer por completo al mundo que la rodea.
Los adioses
En “Los adioses”, Rosario Castellanos presenta la separación como un aprendizaje. Irse no consiste únicamente en alejarse de una persona: también significa abandonar lugares, costumbres y momentos que todavía conservan su belleza.
Quisimos aprender la despedida
y rompimos la alianza
que juntaba al amigo con la amiga.
Y alzamos la distancia
entre las amistades divididas.Para aprender a irnos, caminamos.
Fuimos dejando atrás las colinas, los valles,
los verdeantes prados.
Miramos su hermosura
pero no nos quedamos.
El poema utiliza palabras sencillas para mostrar una decisión difícil. Los personajes miran aquello que dejan, reconocen su valor y continúan caminando. No niegan el afecto ni la belleza del pasado, pero aceptan que permanecer ya no es posible.
Nostalgia
La nostalgia aparece aquí como la consecuencia de haber regresado después de vivir una experiencia que cambió a la persona. La voz del poema vuelve a un lugar conocido, pero ya no puede ocuparlo de la misma manera.
Ahora estoy de regreso.
Llevé lo que la ola, para romperse, lleva
—sal, espuma y estruendo—,
y toqué con mis manos una criatura viva:
el silencio.Heme aquí suspirando
como el que ama y se acuerda y está lejos.
El mar sirve para hablar de una experiencia intensa que termina en silencio. Aunque la persona ha regresado físicamente, continúa lejos de aquello que ama. Esa contradicción explica la fuerza del poema: volver no siempre significa recuperar lo perdido.
Amor
“Amor” cuestiona la posibilidad de conocer por completo a otra persona. La voz, la piel y el contacto permiten acercarse, pero detrás de lo visible permanece una parte íntima que no puede compartirse totalmente.
Sólo la voz, la piel, la superficie
pulida de las cosas.Basta. No quiere más la oreja, que su cuenco
rebalsaría, y la mano ya no alcanza
a tocar más allá.Distraída, resbala, acariciando,
y lentamente sabe del contorno.
Se retira saciada
sin advertir el ulular inútil
de la cautividad de las entrañas
ni el ímpetu del cuajo de la sangre
que embiste la compuerta del borbotón, ni el nudo
ya para siempre ciego del sollozo.El que se va se lleva su memoria,
su modo de ser río, de ser aire,
de ser adiós y nunca.Hasta que un día otro lo para, lo detiene
y lo reduce a voz, a piel, a superficie
ofrecida, entregada, mientras dentro de sí
la oculta soledad aguarda y tiembla.
El poema no presenta el amor como una unión completa. Incluso durante el encuentro permanece una parte de cada persona que la otra no alcanza a conocer. La cercanía física no elimina la soledad ni garantiza que los sentimientos puedan comunicarse.
Esta preocupación aparece con frecuencia en la poesía de Castellanos. El escritor Orlando Mondragón señala que para ella la poesía era un espacio para pensarse, examinar su relación con el tiempo y entender el vínculo con otras personas, en un ensayo publicado por el Periódico de Poesía de la UNAM.
El otro
En “El otro”, Castellanos se aleja del conflicto individual y habla de la responsabilidad frente al dolor ajeno. El poema plantea que ninguna persona vive completamente separada de los demás.
¿Por qué decir nombres de dioses, astros,
espumas de un océano invisible,
polen de los jardines más remotos?Si nos duele la vida, si cada día llega
desgarrando la entraña, si cada noche cae
convulsa, asesinada.Si nos duele el dolor en alguien, en un hombre
al que no conocemos, pero está
presente a todas horas y es la víctima
y el enemigo y el amor y todo
lo que nos falta para ser enteros.Nunca digas que es tuya la tiniebla,
no te bebas de un sorbo la alegría.Mira a tu alrededor: hay otro, siempre hay otro.
Lo que él respira es lo que a ti te asfixia,
lo que come es tu hambre.Muere con la mitad más pura de tu muerte.
El verso “hay otro, siempre hay otro” resume la idea principal. El sufrimiento y la alegría no pertenecen únicamente a quien los experimenta. También están relacionados con las condiciones en las que viven quienes se encuentran alrededor.
La atención de Castellanos hacia la desigualdad, el racismo y la situación de las mujeres forma parte de toda su producción. El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura señala que su obra colocó en el centro asuntos como el machismo, el despojo y la discriminación.
Desamor
“Desamor” retrata el momento en que una persona descubre que ha dejado de existir para alguien a quien ama. No hay una discusión ni una despedida directa: basta una mirada indiferente.
Me vio como se mira al través de un cristal
o del aire
o de nada.Y entonces supe: yo no estaba allí
ni en ninguna otra parte
ni había estado nunca ni estaría.Y fui como el que muere en la epidemia,
sin identificar, y es arrojado
a la fosa común.
La comparación final aumenta el sentimiento de pérdida. La voz no solo se siente abandonada, sino borrada, sin nombre ni lugar dentro de la memoria de la otra persona.
Castellanos no convierte la ruptura en una escena exagerada. La presenta mediante un gesto cotidiano: mirar a alguien como si no estuviera. Esa sencillez permite que el poema resulte cercano para quienes han experimentado indiferencia después de una relación.
Apelación al solitario
Este poema habla de la necesidad de compañía. Castellanos no presenta la amistad como un lujo, sino como una presencia que vuelve más llevaderos el trabajo, la alegría, el nacimiento y la muerte.
Es necesario, a veces, encontrar compañía.
Amigo, no es posible ni nacer ni morir
sino con otro. Es bueno
que la amistad le quite
al trabajo esa cara de castigo
y a la alegría ese aire ilícito de robo.¿Cómo podrías estar solo a la hora
completa, en que las cosas y tú hablan y hablan,
hasta el amanecer?
La palabra “amigo” se utiliza como una petición directa. La voz reconoce que existen experiencias personales, pero también afirma que ciertos momentos necesitan ser compartidos.
La amistad no elimina el cansancio ni resuelve todos los problemas. Su función es acompañar y transformar la manera en que se viven. El trabajo deja de parecer un castigo y la alegría ya no se siente como algo que debe disfrutarse a escondidas.
Nocturno
En “Nocturno”, el viento adquiere la fuerza de un personaje que domina a la voz del poema durante toda una noche.
Me tendí, como el llano, para que aullara el viento.
Y fui una noche entera
ámbito de su furia y su lamento.¡Ah! ¿Quién conoce esclavitud igual
ni más terrible dueño?En mi aridez, aquí, llevo la marca
de su pie sin regreso.
El cuerpo se compara con una extensión de tierra sobre la que pasa el viento. Después de la experiencia queda una marca, aunque aquello que la produjo ya se haya marchado.
El poema puede leerse como la memoria de una relación, una pérdida o una emoción que domina por completo a una persona. Castellanos no identifica directamente el origen del sufrimiento, lo que permite distintas lecturas.
Agonía fuera del muro
“Agonía fuera del muro” observa la vida cotidiana de las personas que trabajan, duermen, tienen hijos, aman, mienten, compiten y buscan sobrevivir. La voz se encuentra cerca de ese mundo, pero no logra sentirse parte de él.
Miro las herramientas,
el mundo que los hombres hacen, donde se afanan,
sudan, paren, cohabitan.El cuerpo de los hombres prensado por los días,
su noche de ronquido y de zarpazo
y las encrucijadas en que se reconocen.Hay ceguera y el hambre los alumbra
y la necesidad, más dura que metales.Sin orgullo (¿qué es el orgullo? ¿Una vértebra
que todavía la especie no produce?),
los hombres roban, mienten,
como animal de presa olfatean, devoran
y disputan a otro la carroña.Y cuando bailan, cuando se deslizan
o cuando burlan una ley o cuando
se envilecen, sonríen,
entornan levemente los párpados, contemplan
el vacío que se abre en sus entrañas
y se entregan a un éxtasis vegetal, inhumano.Yo soy de alguna orilla, de otra parte,
soy de los que no saben ni arrebatar ni dar,
gente a quien compartir es imposible.No te acerques a mí, hombre que haces el mundo,
déjame, no es preciso que me mates.Yo soy de los que mueren solos, de los que mueren
de algo peor que vergüenza.Yo muero de mirarte y no entender.
El poema pertenece a Lívida luz, uno de los libros centrales de la producción poética de Castellanos. En él aparece una separación entre la voz y el mundo construido por los demás: observa el trabajo, la necesidad y los vínculos humanos, pero no consigue comprenderlos ni participar plenamente.
No se trata únicamente de estar sola. El conflicto es sentirse fuera de las reglas mediante las cuales otras personas trabajan, compiten, aman y sobreviven. La frase final concentra esa distancia: mirar sin entender también puede convertirse en una forma de sufrimiento.
Soneto del emigrado
Este soneto habla de la llegada de emigrantes catalanes a México. Cataluña aparece como la tierra abandonada, mientras la ceiba de los mayas representa el sitio que ofrece protección a quienes buscan un nuevo hogar.
Cataluña hilandera y labradora,
viñedo y olivar, almendra pura,
patria: rememorada construcción,
ciudad junto a la mar historiadora.Ola de la pasión descubridora,
ola de la sirena y la aventura
—Mediterráneo— hirió tu singladura
la nave del destierro con su proa.Emigrado, la ceiba de los mayas
te dio su sombra grande y generosa
cuando buscaste arrimo ante sus playas.Y al llegar a la Mesa del Consejo
nos diste el sabor noble de tu prosa
de sal latina y óleo y vino añejo.
El poema conserva la estructura tradicional del soneto: catorce versos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos. Castellanos reúne imágenes de Cataluña y del mundo maya para hablar del encuentro entre dos territorios.
La referencia al destierro puede relacionarse con las personas que llegaron a México después de la Guerra Civil española. El país recibió a miles de exiliados republicanos, entre ellos escritores, profesores, científicos y artistas que participaron en instituciones culturales y educativas.
La relación de Castellanos con Chiapas ayuda a entender la presencia de la ceiba y del mundo maya en el poema. Pasó su infancia en Comitán y posteriormente trabajó en programas culturales dirigidos a comunidades indígenas de los Altos de Chiapas, como explica la biografía del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.
Revelación
“Revelación” es el poema más breve de esta selección. En pocos versos presenta el descubrimiento de una identidad desconocida que vive dentro de la misma persona.
Lo supe de repente:
hay otro.Y desde entonces duermo solo a medias
y ya casi no como.No es posible vivir
con ese rostro
que es el mío verdadero
y que aún no conozco.
La revelación no ofrece tranquilidad. Saber que existe “otro” dentro de uno mismo produce miedo, insomnio y desconcierto. La persona reconoce que todavía no conoce su verdadero rostro.
El poema puede leerse como una reflexión sobre la identidad, la conciencia o la distancia entre la imagen que mostramos y aquello que somos. La brevedad aumenta su efecto porque no explica quién es ese otro ni qué ocurrirá después del descubrimiento.

¿Cuáles son los temas de los poemas de Rosario Castellanos?
La poesía de Rosario Castellanos aborda con frecuencia la soledad, la separación, el amor, la muerte, la memoria y la dificultad de conocer a otra persona. También examina la identidad y la sensación de encontrarse fuera de los papeles que la sociedad asigna a mujeres y hombres.
Su producción no puede separarse de su trabajo narrativo y ensayístico. En géneros distintos estudió la desigualdad entre mujeres y hombres, la discriminación contra los pueblos indígenas, el matrimonio, la maternidad y las exigencias que recaían sobre las mujeres mexicanas.
La Coordinación para la Igualdad de Género de la UNAM destaca que Castellanos escribió poesía, novela, cuento, teatro, ensayo y crítica literaria sin dejar de examinar la condición de las mujeres y de los pueblos indígenas.
Libros de poesía de Rosario Castellanos
Rosario Castellanos comenzó a publicar poesía desde joven. Entre sus libros se encuentran:
- Apuntes para una declaración de fe.
- Trayectoria del polvo.
- De la vigilia estéril.
- El rescate del mundo.
- Poemas 1953-1955.
- Al pie de la letra.
- Salomé y Judith.
- Lívida luz.
- Materia memorable.
En 1972 apareció Poesía no eres tú, volumen que reunió buena parte de su trabajo poético producido entre 1948 y 1971. El título responde a la conocida frase de Gustavo Adolfo Bécquer “poesía eres tú”, pero Castellanos la niega para cuestionar la idea de que las mujeres existen únicamente como inspiración o como objetos contemplados por otros.
Aunque también destacó como novelista y ensayista, la poesía ocupó un lugar central en su vida. En el Periódico de Poesía de la UNAM, Orlando Mondragón explica que fue el género que le permitió examinarse y reflexionar sobre sus relaciones con el tiempo y con otras personas.
¿Por qué leer los poemas de Rosario Castellanos?
Los poemas de Rosario Castellanos siguen siendo cercanos porque hablan de experiencias reconocibles: despedirse, sentirse ignorado, descubrir que una relación no elimina la soledad, necesitar compañía o intentar comprender quiénes somos.
Su importancia no se limita a los temas. También utilizó la ironía, las preguntas directas y las escenas de la vida diaria para discutir ideas sobre el amor, el matrimonio, la identidad y el lugar que ocupan las mujeres.
Leer su poesía permite conocer una parte de su obra que a veces queda detrás de novelas como Balún Canán y Oficio de tinieblas o de ensayos como Mujer que sabe latín…. En sus versos aparecen muchas de las preguntas que desarrolló a lo largo de su vida: cómo relacionarse con los demás, cómo vivir sin aceptar los papeles impuestos y cómo nombrar una identidad que todavía está en proceso de conocerse.
Redacción
Cinthia Flores
Fotógrafa, Reportera y Redactora cultural en Yaconic. Licenciada en Artes Visuales (UNAM), mi columna se especializa en la estética gótica, la arquitectura alternativa y el diseño de moda dark. Con una perspectiva forjada en medios como Infobae y PÓLVORA rock, utilizo mi lente y mi pluma para analizar el significado, la historia y la materialización de las subculturas visuales. Si buscas una inmersión profunda en la cultura oscura desde una mirada crítica y documentada, este es tu espacio.











