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CULTURA12 octubre, 2026

Diferencias entre Día de Muertos y Halloween: origen, significado y tradiciones

Diferencias entre Día de Muertos y Halloween: origen, significado y tradiciones
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Publicado originalmente el 30 de octubre de 2019. Actualizado el 12 de octubre de 2026 con revisión editorial, nuevas fuentes y contexto histórico.


Día de Muertos y Halloween coinciden en fechas cercanas y comparten imágenes relacionadas con esqueletos, fantasmas y la muerte, pero tienen historias y prácticas distintas. Halloween se celebra el 31 de octubre y su forma actual reúne tradiciones gaélicas, celebraciones cristianas y costumbres desarrolladas posteriormente en Irlanda, Escocia, Gran Bretaña y Norteamérica. Día de Muertos tiene sus jornadas centrales el 1 y 2 de noviembre en México, aunque el calendario cambia entre comunidades, y reúne prácticas familiares y comunitarias dedicadas a los difuntos junto con elementos indígenas, católicos y otros incorporados a lo largo de varios siglos.

La diferencia principal también está en la relación con los muertos. Durante Día de Muertos, numerosas familias preparan ofrendas destinadas a personas fallecidas concretas, visitan cementerios y colocan alimentos, flores, fotografías y objetos personales. El Halloween contemporáneo gira principalmente alrededor de disfraces, fiestas, trick or treat, decoraciones y personajes relacionados con fantasmas, monstruos, brujas y otros motivos sobrenaturales.

Diferencias entre Día de Muertos y Halloween

AspectoDía de MuertosHalloween
Fecha1 y 2 de noviembre como jornadas centrales, con variaciones regionales31 de octubre
Desarrollo históricoMéxico; prácticas indígenas, celebraciones católicas y transformaciones posterioresTradiciones gaélicas y cristianas transformadas posteriormente en Irlanda, Escocia, Gran Bretaña y Norteamérica
Prácticas actualesOfrendas, alimentos, flores, cementerios y recuerdo de los difuntosDisfraces, trick or treat, fiestas, decoraciones y jack-o’-lanterns
Relación con los muertosRecepción y memoria ritual de familiares y personas fallecidasFantasmas, muerte y seres sobrenaturales forman parte principalmente del imaginario festivo contemporáneo
Símbolos frecuentesCempasúchil, veladoras, alimentos, fotografías, calaveritas y CatrinasCalabazas talladas, disfraces, fantasmas, brujas, murciélagos y gatos negros

Las diferencias van más allá de la fecha. En muchas celebraciones mexicanas los alimentos, las fotografías, las flores y las velas se colocan pensando en familiares fallecidos específicos; incluso los platillos pueden elegirse por los gustos que tuvieron en vida. Halloween, en cambio, utiliza actualmente buena parte de sus imágenes de muerte y seres sobrenaturales dentro de fiestas, decoraciones, disfraces y actividades infantiles.

También es distinta su formación histórica. Día de Muertos adquirió sus características actuales en México mediante prácticas desarrolladas durante varios periodos, mientras Halloween tomó forma mediante la convivencia y transformación de costumbres gaélicas y cristianas en Europa y, posteriormente, en Norteamérica. Que ambas celebraciones coincidan entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre no significa que una sea la versión de la otra.

¿Cuál es el origen del Día de Muertos?

Mucho antes de la llegada de los españoles existían en Mesoamérica ritos funerarios, ofrendas y distintas concepciones sobre el destino de los muertos. Las celebraciones mexicanas actuales del 1 y 2 de noviembre, sin embargo, no son una reproducción intacta de aquellas ceremonias, y su origen ha generado interpretaciones diferentes incluso entre investigadores vinculados con el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Una publicación del INAH describe el Día de Muertos como un sincretismo desarrollado durante la época novohispana entre las fiestas católicas de Todos los Santos y Fieles Difuntos y celebraciones mesoamericanas dedicadas a los muertos. Esta interpretación identifica elementos indígenas como el cempasúchil, el maíz y el copal junto con componentes europeos como veladoras, incienso, cruces e imágenes religiosas.

El arqueólogo Víctor Joel Santos Ramírez plantea una lectura diferente en otra publicación del propio INAH. Sostiene que las fiestas específicas del 1 y 2 de noviembre tienen su origen en la Europa medieval y llegaron a Nueva España durante el siglo XVI; distingue esas fechas de los antiguos cultos mesoamericanos y analiza cómo las comunidades indígenas incorporaron posteriormente sus propias prácticas a las celebraciones cristianas.

Ambas interpretaciones distinguen las antiguas prácticas mesoamericanas dedicadas a los muertos de las celebraciones católicas del 1 y 2 de noviembre, aunque explican de manera distinta el proceso que dio forma a la fiesta mexicana actual. Durante los siglos posteriores también se incorporaron nuevas costumbres y representaciones, por lo que reducir el Día de Muertos a una celebración prehispánica conservada sin cambios deja fuera una parte considerable de su historia.

Personas entre tumbas decoradas con arcos de cempasúchil y velas encendidas en un panteón de México durante Día de Muertos.

¿Qué se celebra en Día de Muertos?

Una de las prácticas más extendidas consiste en preparar una ofrenda dedicada a familiares o personas fallecidas. Fotografías, alimentos, bebidas, veladoras, agua, flores, pan y objetos personales aparecen frecuentemente, pero su composición cambia de una región y una familia a otra.

En las fiestas indígenas dedicadas a los muertos documentadas por la UNESCO, las familias colocan pétalos, velas y ofrendas en el trayecto entre las viviendas y los cementerios para recibir simbólicamente a sus familiares fallecidos. La celebración puede comenzar durante los últimos días de octubre y extenderse a los primeros días de noviembre, por lo que el calendario tampoco es idéntico en todo México.

El 1 de noviembre suele relacionarse con los niños fallecidos o “angelitos” y el 2 con los adultos, pero algunas comunidades reservan otras fechas para distintos tipos de difuntos. En los cementerios pueden limpiarse y decorarse las tumbas, colocarse flores y veladoras o permanecer junto a ellas durante parte de la celebración.

La comida mantiene una relación directa con la persona recordada. Es común colocar los platillos y bebidas que disfrutaba en vida, además de pan de muerto, frutas y dulces. Las fotografías identifican a quienes se dedica el altar y los objetos personales pueden remitir a su trabajo, aficiones o historia familiar.

El cempasúchil aparece en numerosas ofrendas y puede colocarse sobre el altar o utilizarse para formar caminos con sus pétalos. Dentro de la tradición, su color y aroma se interpretan como una guía para conducir a las ánimas hacia la ofrenda.

Calaveras, Catrinas y Día de Muertos

Las calaveras de azúcar, amaranto o chocolate forman parte de muchas ofrendas y suelen llevar nombres de personas vivas o fallecidas. Durante las celebraciones contemporáneas también son frecuentes los maquillajes y caracterizaciones de esqueletos y Catrinas.

La Catrina no procede directamente del México prehispánico. Su antecedente es La Calavera Garbancera, un grabado de José Guadalupe Posada que funcionaba como sátira social. Durante el siglo XX, Diego Rivera retomó la figura de Posada y la presentó elegantemente vestida de cuerpo entero en su muralSueño de una tarde dominical en la Alameda Central. Esa transformación contribuyó a consolidar la apariencia con la que actualmente se reconoce a La Catrina. Con el tiempo, el personaje quedó asociado al Día de Muertos y hoy aparece en maquillajes, ilustraciones, desfiles y decoraciones.

La Catrina junto a Diego Rivera niño, Frida Kahlo y José Guadalupe Posada en el mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central.
La Catrina ocupa el centro de este detalle de Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, de Diego Rivera, 1947. Museo Mural Diego Rivera, INBAL.

¿Cuál es el origen de Halloween?

Halloween se celebra cada 31 de octubre, pero no surgió en un único momento ni puede explicarse únicamente como una continuación de Samhain. Su forma moderna se desarrolló durante siglos a partir de costumbres gaélicas, celebraciones cristianas y transformaciones posteriores en Irlanda, Escocia, Gran Bretaña y Norteamérica.

Entre sus antecedentes se encuentra Samhain, una festividad gaélica asociada con el final del verano y la llegada del periodo invernal. Las tradiciones vinculadas con esta fecha incluían creencias sobre una mayor cercanía entre el mundo humano y el sobrenatural, además de hogueras y prácticas de disfraz; posteriormente, el calendario cristiano situó Todos los Santos el 1 de noviembre y la noche anterior pasó a conocerse comoAll Hallows’ Eve, expresión de la que deriva Halloween.

Estas costumbres siguieron cambiando en Irlanda, Escocia y Gran Bretaña. Durante el siglo XIX, la inmigración irlandesa y escocesa contribuyó a trasladar a Estados Unidos diversas tradiciones vinculadas con Halloween, que continuaron transformándose al mezclarse con costumbres locales. Allí se desarrollaron fiestas comunitarias, disfraces, bromas y actividades infantiles hasta que Halloween adquirió buena parte de la forma con la que hoy se celebra internacionalmente.

¿Qué se celebra en Halloween?

Actualmente, Halloween combina disfraces, fiestas, recorridos para pedir dulces y decoraciones relacionadas con fantasmas, brujas, esqueletos, monstruos y películas de terror. Los niños suelen recorrer las casas diciendo trick or treat, expresión que habitualmente se traduce como “dulce o travesura”.

El trick or treat moderno tampoco procede de una única práctica antigua. Entre sus antecedentes se encuentra el souling medieval, en el que personas recorrían casas y recibían alimentos a cambio de rezar por los muertos, y el guising practicado en Escocia e Irlanda, donde personas disfrazadas podían visitar viviendas y ofrecer canciones, versos o alguna actuación para recibir comida o dinero. La práctica del “trick or treat” comenzó a extenderse en Norteamérica durante las décadas de 1920 y 1930 y cobró mayor fuerza después de la Segunda Guerra Mundial, cuando terminó el racionamiento de azúcar y creció su presencia en los suburbios estadounidenses.

Los gatos negros, murciélagos, brujas y fantasmas forman parte del repertorio visual contemporáneo de Halloween. Algunos proceden de supersticiones y relatos europeos anteriores, pero actualmente funcionan sobre todo como personajes de disfraces, decoraciones, películas y fiestas.

Un niño talla una calabaza de Halloween mientras una niña lo observa, en una ilustración de B. F. Reinhart de 1872.
Un niño talla una calabaza en forma de jack-o’-lantern mientras una niña observa. Obra de B. F. Reinhart, 1872. Prints & Photographs Division, Library of Congress.

¿Por qué se usan calabazas en Halloween?

Una de las decoraciones más conocidas es la jack-o’-lantern, una calabaza vaciada y tallada con un rostro que se ilumina desde el interior. Sin embargo, las primeras versiones de esta costumbre no tenían necesariamente forma de calabaza.

En Irlanda, Escocia y otras zonas de las islas británicas se tallaban nabos y otros vegetales para crear estas figuras. Las calabazas pertenecen al continente americano y ofrecían una superficie mayor y más fácil de trabajar. En Estados Unidos el nabo terminó siendo sustituido ampliamente por la calabaza para elaborarjack-o’-lanterns, hasta convertirla en uno de los objetos más reconocibles del Halloween contemporáneo.

Similitudes entre Halloween y Día de Muertos

Halloween ocurre el 31 de octubre y las jornadas centrales del Día de Muertos mexicano se concentran alrededor del 1 y 2 de noviembre. Ambas historias terminaron relacionadas de distintas maneras con Todos los Santos y los Fieles Difuntos, aunque llegaron a esas fechas mediante procesos diferentes.

También comparten imágenes relacionadas con la muerte y el mundo sobrenatural. Esqueletos, fantasmas, velas y caracterizaciones aparecen actualmente alrededor de ambas celebraciones, pero su función cambia: una fotografía o una calavera colocada en una ofrenda dedicada a un familiar no cumple el mismo papel que un esqueleto utilizado para decorar una fiesta de Halloween.

La comida ofrece otra coincidencia. En Día de Muertos se preparan alimentos para las ofrendas y para compartir entre familiares; en Halloween los dulces forman parte del trick or treat. En ambos casos existe comida asociada con la celebración, aunque responde a usos y tradiciones diferentes.

Los disfraces también pueden encontrarse actualmente en las dos fechas. En Halloween constituyen una de sus actividades centrales; alrededor de Día de Muertos son frecuentes las caracterizaciones de Catrinas, catrines y calaveras, sobre todo en celebraciones públicas contemporáneas.

Halloween y Día de Muertos en México

Halloween y Día de Muertos conviven actualmente en México, sobre todo en espacios urbanos, escuelas, comercios y familias donde una fiesta de disfraces o una salida para pedir dulces el 31 de octubre puede ocurrir junto con la preparación de una ofrenda para los días siguientes. Esta coexistencia forma parte de intercambios culturales mucho más amplios entre México y Estados Unidos.

La circulación ocurre en ambas direcciones. La migración favorece la incorporación de elementos culturales de Halloween en México al mismo tiempo que las comunidades mexicanas llevan las celebraciones de Día de Muertos a Estados Unidos. En ciudades estadounidenses con población mexicana, la fiesta también ha adquirido expresiones públicas propias.

En San Francisco, por ejemplo, comunidades de origen mexicano han desarrollado altares, murales, recorridos y festivales alrededor del Día de Muertos. La celebración entre migrantes y sus descendientes puede funcionar como una práctica de pertenencia y memoria al mismo tiempo que se adapta a las condiciones del lugar donde viven.

Celebrar Halloween el 31 de octubre y colocar una ofrenda durante los días siguientes son actividades con historias y finalidades diferentes que pueden convivir dentro de un mismo entorno. La presencia de disfraces, calaveras o motivos sobrenaturales en ambas fechas tampoco convierte a Halloween en el equivalente anglosajón del Día de Muertos.

Jeff Oshins, con una máscara de E. T., talla una calabaza de Halloween mientras un niño observa en la Library of Congress, en 1982.
Jeff Oshins enseña a tallar una calabaza jack-o’-lantern en el Whittall Pavilion de la Library of Congress, el 29 de octubre de 1982. Foto: John R. Gibbs / Library of Congress.

Día de Muertos vs Halloween: la diferencia principal

Día de Muertos está centrado, en numerosas comunidades mexicanas, en la recepción y memoria ritual de personas fallecidas concretas mediante ofrendas, alimentos, flores, velas, fotografías y visitas a cementerios. Halloween se consolidó como una festividad del 31 de octubre en la que predominan disfraces, dulces, fiestas, juegos y representaciones de fantasmas, monstruos y otros seres sobrenaturales.

Las dos celebraciones han cambiado con el tiempo y continúan transformándose. Su cercanía en el calendario, algunos símbolos compartidos y los intercambios culturales entre México y Estados Unidos explican que actualmente puedan convivir, pero sus historias, prácticas y formas de relacionarse con los muertos siguen siendo distintas.

Redacción

Jessica Pamela

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