El perro salchicha en el arte: De Picasso a Warhol, la inspiración de un dachshund

Publicado originalmente el 20 de agosto de 2025. Actualizado el 25 de agosto de 2026 con revisión editorial, nuevas fuentes y contexto histórico.
El perro salchicha en el arte aparece en la obra de varios artistas del siglo XX que convivieron con dachshunds. Estos artistas terminaron incorporándolos a pinturas, dibujos, fotografías y otros trabajos. Pablo Picasso, Andy Warhol y David Hockney no utilizaron al perro de la misma manera. En cada caso, su presencia pasó de la vida cotidiana a la producción artística por caminos distintos.
Lump terminó dentro de una reinterpretación de Las Meninas. Archie y Amos aparecen en fotografías y otros materiales vinculados con Warhol. Además, Stanley y Boodgie se convirtieron en uno de los motivos recurrentes de Hockney durante los años noventa. Estas historias permiten ver una relación concreta entre convivencia, observación y obra. Así, no se separa por completo la vida doméstica del trabajo de los artistas.

Picasso y “Lump”
Lump pertenecía originalmente al fotógrafo David Douglas Duncan, quien llegó con el dachshund a La Californie, la casa de Picasso en Cannes, en abril de 1957. El relato conservado en el archivo de Duncan cuenta que, después de aquella visita, el perro simplemente se quedó a vivir con Picasso durante varios años. Ese mismo 19 de abril, Picasso pintó un retrato de Lump sobre un plato de cerámica, lo firmó, fechó y dedicó al perro; la pieza pertenece actualmente al Harry Ransom Center de la Universidad de Texas en Austin.
Lump entró también en la serie que Picasso realizó en 1957 a partir de Las Meninas de Diego Velázquez. En la pintura original, Nicolasito Pertusato aparece junto a un gran mastín. Sin embargo, en la reinterpretación de Picasso, ese perro fue sustituido por la figura pequeña y alargada de Lump. La transformación se aprecia de manera especialmente clara en Las Meninas (Isabel de Velasco, María Bárbola y Nicolasito Pertusato), del 24 de octubre de 1957. En esta obra, el dachshund ocupa el lugar del animal de Velázquez. Así, Lump no quedó únicamente registrado en fotografías domésticas. Pasó a formar parte de una de las series más conocidas de la etapa tardía de Picasso.

Andy Warhol y sus cachorros “Archie” y “Amos”
Archie entró en la vida cotidiana de Andy Warhol a comienzos de los años setenta. Su presencia está documentada muy pronto en los archivos del artista. Por ejemplo, un Factory Diary fechado el 13 de noviembre de 1972 incluye a Andy Warhol, Jed Johnson y Archie. A partir de entonces el dachshund aparece junto al artista en fotografías y materiales de su entorno. El Whitney Museum conserva, por ejemplo, varias Polaroid de Archie realizadas por Warhol en 1973. A mediados de la década se sumó Amos, y ambos perros permanecieron durante años en la vida doméstica de Warhol y Johnson.
La relación con su trabajo no se limita a que Archie apareciera junto a Warhol en público. Las Polaroid de 1973 convierten al perro directamente en sujeto fotográfico, dentro de una práctica que Warhol utilizaba de manera constante para retratos, estudios y registro cotidiano. Más adelante también fotografió juntos a los dos dachshunds. De hecho, el archivo de la Andy Warhol Foundation conserva Amos and Archie on a Bed, una fotografía de 1980. La propia documentación del Andy Warhol Museum conserva además apariciones de sus perros dentro de fotografías, videos y materiales personales. Esto permite situarlos dentro de su archivo visual sin convertirlos en un supuesto “alter ego” del artista.

David Hockney y los salchicha: “Stanley” y “Boodgie”
David Hockney comenzó a retratar a Stanley y Boodgie mucho antes de convertirlos en una serie extensa. La David Hockney Foundation registra que en 1987 ya había adoptado a los dos dachshunds y realizado sus primeros retratos. Durante los años siguientes el motivo creció hasta abarcar dibujos, grabados y más de 40 pinturas realizadas a partir de la convivencia cotidiana con ambos perros.
La serie alcanzó una concentración especial en 1995. Hockney trabajó repetidamente con Stanley y Boodgie mientras dormían, descansaban juntos o cambiaban ligeramente de posición. Esto le permitió volver una y otra vez sobre un mismo motivo doméstico. La fundación del artista registra 47 Dog Paintings dentro de esa etapa de 1995 y conserva una explicación del propio Hockney sobre su decisión de pintar a los animales después de varias pérdidas personales. Más que construir escenas complejas, observaba cambios mínimos de postura, cercanía y descanso.
Ese trabajo no quedó limitado a las pinturas individuales. En 1998, los dibujos y pinturas de Stanley y Boodgie realizados durante varios años fueron reunidos en el libro David Hockney’s Dog Days, publicado por Thames & Hudson. Además, la repetición del mismo par de perros en camas, cojines y espacios domésticos convirtió a Stanley y Boodgie en uno de los ejemplos más claros de cómo un dachshund pasó de la convivencia diaria a ocupar una serie completa dentro de la producción de un artista.
Picasso, Warhol y Hockney incorporaron a sus perros salchicha de formas distintas. Lump apareció en una reinterpretación de Velázquez y en un retrato sobre cerámica. Archie y Amos quedaron dentro del archivo fotográfico y cotidiano de Warhol. Stanley y Boodgie dieron origen a una producción sostenida de pinturas, dibujos y grabados. Por último, en los tres casos, el perro salchicha en el arte puede seguirse a través de obras concretas y documentación conservada por museos y archivos.
Redacción
Cinthia Flores
Fotógrafa, Reportera y Redactora cultural en Yaconic. Licenciada en Artes Visuales (UNAM), mi columna se especializa en la estética gótica, la arquitectura alternativa y el diseño de moda dark. Con una perspectiva forjada en medios como Infobae y PÓLVORA rock, utilizo mi lente y mi pluma para analizar el significado, la historia y la materialización de las subculturas visuales. Si buscas una inmersión profunda en la cultura oscura desde una mirada crítica y documentada, este es tu espacio.











